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Tipos de préstamos: ¿cómo escoger el mejor préstamo para ti?

El dinero es indudablemente uno de los aspectos que gobierna nuestra vida, ya sea por nuestra necesidad de manejarlo o conseguir más recursos, siempre está presente en nuestro día a día. Cuando nos enfrentamos a una falta de dinero nos encontramos en la necesidad de pedir un préstamo y para ello lo mejor es saber cómo funcionan y analizar cada uno de los productos disponibles para tomar una mejor decisión.

La regla básica de la cual debemos partir es recurrir a un préstamo de dinero solo cuando contemos con una base financiera sólida e ingresos que nos permitan volver a pagar los montos de crédito contratado.

A partir de ahí, la decisión sobre el tipo de producto que necesitamos va a depender del monto de dinero que necesitemos y el tiempo que tenemos para repagarlo. A continuación veremos los diferentes tipos de préstamos que existen y cómo elegir el que mejor se adapte a nuestra situación.

Préstamos rápidos

Puedes encontrar préstamos rápidos bajo una diversidad de nombre: préstamos personales rápidos, préstamos sin aval, préstamos en línea o préstamos express. Este tipo de préstamos se distingue por la rapidez en la cual es otorgado: a veces cuestión de horas o en uno o dos días.

También es un préstamo que se diferencia por las cantidades que se pueden pedir. Los más pequeños oscilan en cantidades entre $1,000 y $3,000 pesos que se pueden volver a pagar por lo general en el transcurso de un mes. Un préstamo rápido sin embargo puede ir hasta los $30,000 pesos y volverse a pagar con pagos semanales o quincenales en hasta 3 meses. Las condiciones dependen claro de la institución no bancaria donde el cliente solicite este préstamo de dinero.

Son préstamos que se aprueban bastante rápido y los puedes pedir en sucursal, por teléfono, en internet o a domicilio. Las instituciones que dan estos préstamos no suelen pedir tanto requisitos, algunos solamente requieren tener 18 años, identificación oficial o comprobante de domicilio. Los requisitos varían dependiendo de la institución que los otorga.

Préstamos personales

Los préstamos personales o préstamos con pagos mensuales, a veces manejados también como crédito de nómina, tienen un valor que depende mucho de la institución que los otorga pero que van desde $20,000 hasta $500,000 pesos, aunque debe notarse que hay algunos que alcanzan el millón de pesos en préstamo.

Los pagos del préstamos son mensuales y los plazos varían entre 6,12,18 o 36 meses, en la mayoría de los casos, aunque se puede ir hasta 48 meses. Entre 3 y 4 años suele ser lo más común para este tipo de préstamo. Para obtenerlo, la mayoría de las instituciones – bancarias y no bancarias – piden que tengas un ingreso fijo comprobable y un buen historial crediticio sin deudas ni pagos atrasados.

Para obtener este tipo de créditos, el cliente debe tener al menos un ingresos medio y un buen historial crediticio, para comprobarlo se te pedirá ya sea tu comprobante de ingresos o tus declaraciones ante Hacienda. La gran ventaja de estos préstamos está en su tasa de interés que suele ser más baja que los que vimos anteriores y su plazo más amplio de pago.

Crédito automotriz

En los tipos de créditos que hemos presentado hasta ahora, el cliente puede utilizar el préstamo de dinero para lo que él quiera, la institución que presta no va a preguntarle para qué quiere ese dinero. El caso de un préstamo automotriz es distinto porque en este caso, el dinero prestado solo puede ser usado para comprar un coche.

La cantidad de dinero que te pueden prestar es muy superior de lo que te pueden dar en un préstamo rápido o en un préstamo personal ya que alcanza el precio del auto, mientras puedas pagar el enganche y comprobar un ingreso que cubra las mensualidades.

Casi siempre te van a pedir un enganche que es una suma inicial de dinero que va entre el 15 y el 35% del valor total del auto. Además, quien te otorgue el crédito puede pedirte aval o el mismo coche en garantía y revisar tu historial crediticio. A veces el mismo crédito incluye un seguro para el auto.

La mayoría de estos créditos se otorga para pagos mensuales en una media entre 48 y 72 meses, entre 4 y 7 años, dependiendo de la institución. Los créditos automotriz son una variante del préstamo personal y están diseñados para ir absorbiendo el valor del auto y la depreciación del mismo.

La mayoría de los bancos otorgan préstamos automotriz, pero también las financieras de las marcas de coches conocidas como Sofomes dan opciones de financiamiento cuando se trata de autos nuevos o seminuevos.

Créditos hipotecarios

Los créditos hipotecarios se parecen en su función a los créditos automotriz en el sentido que se pueden usar para un solo fin: construir, remodelar o comprar un bien inmobiliario. El crédito hipotecario te permite realizar las siguientes acciones en un bien inmobiliario entendiendo por ello: casa, departamento, terreno o local.

Puedes pedir el crédito por un monto desde $200,000 pesos hasta 1 millón de pesos, y los plazos dependiendo del monto va desde 5 hasta 30 años. Tienes que considerar que en este tipo de créditos te van a pedir un enganche que va desde mínimo el 10% del valor total de la propiedad hasta el 90% si quieres pedir menos dinero.

El monto del crédito hipotecario se calcula dependiendo de los ingresos que puedes comprobar, las mensualidades a pagar y el valor total del bien que quieras comprar. Este tipo de préstamos se paga mensualmente y no se obtiene el título de propiedad del bien inmueble hasta terminar de pagar el crédito.

¿Cómo y porqué son diferentes las tasas de interés para cada tipo de préstamo?

La tasa de interés es proporcional al tiempo de repago, es decir: entre más largo es el tiempo de repago, más baja es la tasa de interés. Los préstamos hipotecarios y automotriz son seguros para la institución que los otorga porque – de incumplirse el pago – siempre pueden recuperar el bien que está como garantía, ya sea el coche o la casa. Mientras que los créditos personales son más peligrosos para la institución bancaria o no y por ello se manejan tasas de interés más altas.

Existe la posibilidad de refinanciar tu crédito, es decir migrar tu préstamo a una institución o producto que te ofrezcan mejores tasas, eso siempre y cuando vayas al día con tus pagos. También tienes posibilidad de consolidar tus deudas con un solo proveedor siempre y cuando te ofrezca una mejor tasa de interés o pedir otro préstamos para cubrir tus deudas existentes.

En resumen, el interés se calcula dependiendo del monto que pediste prestado y el tiempo de repago que a su vez depende del monto del préstamo, de la tasa de interés y del CAT. Lo más importante, ¡cualquiera que sea tu tipo de crédito, debes pagar a tiempo para evitar problemas!